Alborada,
resaca del alma
tras noche oscura.
Alborada,
oh amarga certeza
de imperfección descubierta!,
sentido de alma perdida,
ansia de fuga
sin encontrar la salida.
¿Qué tinieblas obnubilan
la razón?,
qué extraños hilos
manejan como güiñol?.
¿Dónde encontrar la luz
que ilumine el camino y,
cómo tener la fuerza
y el amor para seguirlo?.
¿Cómo volver
cargando tanta miseria,
cómo volver
si quizá no lo quiera?
Abrázame fuerte Dios mío,
de tal manera que
tu corazón incendie al mío;
dame nuevo brío,
encauza al río.
Alborada,
trepidar de luz chispeante,
misericordia desbordante,
anuncio de nuevo día,
canto de alabanza
al Dios de mi vida!